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LOS CLIENTES BASURA

Llegas a esa primera cita, a ese primer contacto con esa persona que te ha preferido sobre todos tus colegas y tras adularte un poco y hacerte sentir demasiado importante, te pones presto a escuchar. Generalmente suelen ser empresas nuevas o negocios que dicen haber tenido problemas con el Contador anterior. Se presenta entonces ante tus ojos un excelente prospecto, con una proyección que inmediatamente te pone a hacer cuentas en la cabeza y a sentir que trabajo no te faltará porque trabajarás en llave, serás una ficha clave, un aliado estratégico en un proceso de crecimiento interesante que incluso promete crecimiento para ti como profesional y para tu patrimonio porque el estribillo dice más o menos así: -"Si nosotros crecemos, tú crecerás con nosotros"-.


La constante con estos clientes basura es que si son nuevos, no cuentan con el dinero para realizar el proceso de formalización y en general todo lo que abarca el registro, sin embargo ante un plan de expansión como el que escuchaste en los primeros acercamientos, decides realizar tu labor y esperar que una vez la operación inicie, tus esfuerzos sean compensados de la manera que esperas, sin embargo esto en algunas ocasiones nunca ocurre porque el negocio no arranca y lo que hiciste fue lanzarte a invitar a tu conquista en la primera cita al CRITERIÓN y luego ser condenado ni siquiera a una frienzone sino al olvido absoluto porque no te van a volver a llamar a no ser que una entidad de control les requiera para algo y ahí si tú eres el responsable porque una vez te comprometiste de palabra a ser el Contador de un negocio que nunca arrancó. ¿Cómo se evita esto?. Pues estimados y estimadas, no se si conozcan la palabra "Contrato" y que la pereza por favor no los conduzca a decir que era tácito porque así la figura sea válida desde el punto de vista del derecho, no hay como una prueba escrita... ¡Así como cuando solemos echarle en cara a otros sus actitudes del pasado con pantallazos del WhatsApp... una vaina similar!.



En este mismo sentido y de manera más grave puede ocurrir con aquellos clientes que dicen haber tenido problemas con su asesor contable anterior. Para la vida estimados y estimadas: "Es muy fácil hablar del que no está presente, echarle la culpa al anterior es parte de nuestro ADN". Y si el ex novio o la ex novia o el ex esposo o la ex esposa son los malos siempre, resulta entonces muy fácil que el ex Contador sea la peor cosa que le pueda haber pasado a este nuevo prospecto de cliente, porque uno al escuchar esos relatos se imagina que estos pobres samaritanos cayeron en manos del mismísimo satanás y que con fortuna están vivos para contarla. "¡Es que ese Contador anterior sí que era malo!", pero con todo y lo malo que te lo pintan, llegado el momento de liquidar los primeros impuestos para este nuevo cliente, entonces llega un estribillo más de su parte: -"¿Cuánto de IVA?, Uy no, el Contador anterior a veces me dejaba eso en ceros, no, yo no voy a pagar todo eso". En ese momento mi querido amigo o amiga, usted debe hacer un alto en el camino, porque ya sobrevivió a la primera etapa pero en esta segunda es cuando usted va a correr en el futuro la suerte de su antecesor y hablarán pestes de usted cuando ya no se encuentre allí porque estos clientes basura tienen una facilidad inmensa para manipularte desde donde a ti más te duele: Tu ego profesional.



Pero no todo es malo. De las malas experiencias se aprende porque hay errores dolorosos que no se vuelven a repetir porque afectan tu ego, tu bolsillo y te quitan tiempo; en especial eso último resulta mortal en nuestra profesión.

Resulta que dentro de la basura hay elementos que se pueden rescatar o de lo contrario no existiría el reciclaje y hay personas que han logrado amasar grandes fortunas a partir de la basura.

Menos corazón y más razón, no ver al cliente como el "pobrecito" que hasta ahora está empezando y no tiene plata o como el "pobrecito" afectado por un colega presuntamente inescrupuloso (no lo sabemos y no lo debemos juzgar así, no nos compete), porque si bien nuestra profesión tiene una inmensa importancia social, la responsabilidad que reposa sobre nuestras espaldas por el hecho de ser quienes somos (Sin que esto suene a un caso más de ¿Usted no sabe quién soy yo?), nos debe llevar automáticamente a pensar en que la tasación de nuestros honorarios debe ser justa, real, prudente y proporcional al riesgo que corremos al actuar como Contadores Públicos. ¿Les suena las palabras contrato y anticipo? Bien, pues del contrato ya les había hablado un poco y bien sea para asegurar o para zafarnos de responsabilidades que eventualmente asumamos y no nos remuneren, debemos comenzar a solicitar anticipos sobre nuestros honorarios. ¿Y si el cliente se niega a pagarlos o no tiene el dinero? Bien, entonces que consiga otro Contador Público que no le cobre anticipo y evite ser usted el malo de la película porque recuerde que es su reputación la que adicionalmente y como si fuera poco, entra a jugar también.


Amigos, les invito a contactar a Armando Ponce Bejarano (WhatsApp 317 6473172), el hombre tiene un planteamiento interesante sobre la tasación de nuestros honorarios profesionales. Armando Ponce es un colega nuestro que forma parte de nuestro equipo en GDC GLOBAL y estoy seguro que les agradará conocer un poco más sobre una estrategia aterrizada y justa para la tasación del billetico que nos merecemos a cambio de ponerle el pecho a las balas porque ¡Para eso fue que estudiamos o que estamos estudiando!.






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